El certificado de empresa es un documento obligatorio que detalla las bases de cotización y las circunstancias de la extinción del contrato. La empresa debe entregarlo al trabajador en el momento del cese o, como máximo, en los diez días siguientes.

Cuando la empresa no cumple, el trabajador puede presentar la solicitud de prestación igualmente dentro del plazo de quince días y pedir al SEPE que requiera el certificado directamente al empleador.

Esta vía evita que el incumplimiento empresarial perjudique al trabajador, aunque alarga el procedimiento. En casos de empresas en concurso o con domicilio desconocido, el SEPE puede admitir prueba alternativa como nóminas y contrato.

Guardamos copia de todas las comunicaciones enviadas a la empresa exigiendo el certificado. En situaciones conflictivas —despidos improcedentes, finiquitos pendientes— este registro resulta determinante si posteriormente hay que recurrir una resolución.